Desde antes de su estreno La Odisea dirigida por Cristopher Nolan ha recibido muchas y duras críticas arguyendo que el trabajo y las decisiones de Nolan iban a destruir la esencia de una de las obras fundacionales de la cultura occidental. Eso ya me sorprendió porque, La Odisea no solo es uno de los fundamentos de la cultura occidental, sino que de toda la cultura universal, porque trata de lo que tratan todas las historias que ha contado la Humanidad desde siempre y para siempre. Así lo señaló Borges en su relato "El evangelio según san Marcos":
...los hombres, a lo largo del tiempo, han repetido siempre dos historias: la de un bajel perdido que busca por los mares mediterráneos una isla querida, y la de un dios que se hace crucificar en el Gólgota.
Ahora que ya he visto película de Nolan, puedo decir que me ha gustado mucho y que esas críticas me parecen aún más injustificadas que antes porque sus motivaciones no son ni artísticas, ni culturales, sino que más bien racistas.
No puedo opinar mucho si es fiel a la literalidad de la obra homérica, porque hará unos 40 años que la leí, y mi memoria para los detalles es muy escasa. Pero como cualquier obra de arte refleja la época en que se creó, no la época en que supuestamente está ambientada, y como la literatura y el cine son lenguajes diferentes, siempre hay que partir de la base de que no se puede realizar una adaptación totalmente fiel de ninguna obra, y menos aún de un poema épico compuesto hace unos 2.800 años y no para ser leído, sino para ser cantado en público.
Sobre la precisión histórica no creo que se pueda entablar un debate honrado al respecto. El poema de Homero no es históricamente preciso, por lo que he dicho más arriba, y porque la precisión histórica nunca es el objetivo de un poema épico que pretende despertar la nostalgia del público por un tiempo de héroes que se ha perdido para siempre, y que quizás nunca existió en la forma en que era recordado, al mismo tiempo que entretiene a ese público al que le están cantado la epopeya. Aunque me ha gustado mucho las continuas referencias a los Pueblos del Mar, y muy en especial, la última de estas referencias.
Por otro lado, creo que la película es fiel al espíritu del poema de Homero. La Odisea no es, o por lo menos no solo es, un viaje por un mar proceloso trufado de aventuras, peligros y retrasos para volver y recuperar a un hogar defendido por un hijo al que apenas conoció y por una fiel, valiente e inteligente esposa asediada por una caterva de codiciosos pretendientes. Es, sobre todo, un viaje interior de Odiseo para volver y recuperarse a sí mismo, después de haber perdido su moralidad y racionalidad humanas en la guerra.
A poca sensibilidad que tenga cualquier persona, la guerra le destruye parcial o totalmente lo más íntimo de la conciencia y el alma y más aún, si a la dureza del combate se suman los crímenes y vilezas cometidos contra la población civil. En este aspecto se agradece que la película, al contrario que otros productos que presumen de oscuros y adultos (¿?), nos ahorre la mayoría de las salvajadas que Homero cuenta que cometieron los dánaos, empezando por el propio Odiseo, durante el saqueo e incendio de Troya.
Sin duda, Homero conocía las secuelas que sufren los veteranos de las guerras, en su tiempo la paz era la excepción y muchos otros poetas griegos fueron soldados, por lo que es más que posible que trasmitieran sus duras experiencias a otros "colegas" de profesión, pero el aedo no podía cantar de una forma explícita que héroes de la talla de Odiseo sufrían remordimientos que los atormentaban y que padecían trastornos mentales debidos a lo que nosotros llamamos estrés postraumático. En cambio, Homero nos canta un largo viaje lleno de desafíos y peligros, con huídas psicotrópicas de la realidad incluidas, para que Odiseo aprenda a purgar sus faltas, pagando un precio por ello, y esté preparado para volver al mundo "normal", para volver a ser, más que el rey de Ítaca, el esposo de Penélope y el padre de Telémaco. Y Nolan ha sabido plasmar realmente bien este necesario viaje personal que se debate entre la purga de los pecados y la huída de la realidad, para que Odiseo vuelva a ser consciente de sí mismo y vuelva a ser más el Odiseo del que se enamoró Penélope, que el Odiseo que se valió del engaño para vencer en una guerra, que los aqueos no podían haber ganado en buena lid.
Además del trabajo del director, me gustaría destacar la soberbia actuación de Anne Hathaway, y las buenísimas actuaciones de Matt Damon, Robert Pattison ¡qué gran déspota cobarde compone!, Charlize Theron, Elliot Page y John Leguizamo. Tom Holland y Zendaya apuntan maneras, pero aún les falta madurar como actores. Los demás secundarios están muy correctos y, sinceramente, tanto los actores como el director logran que la diversidad de tonos de piel y etnias pase totalmente desapercibida durante la película.
El diseño de producción y la música son sencillamente apabullantes y favorecen enormemente que el espectador se sienta integrado en la trama y empatice con los sentimientos de los personajes.
Como parece estar en boga destacar detalles nimios de series y películas para ofrecer alguna crítica negativa tan pedante como innecesaria, yo también voy a caer esa tentación. Hay un error que el cine occidental viene cometiendo desde, al menos, las películas de Tarzán protagonizadas por Johnny Weissmüller, al mostrar a personajes del Viejo Mundo nadando al estilo crol de forma innata, y La Odisea de Nolan no es una excepción. El estilo crol es la forma innata de nadar de los pueblos nativos de Oceania y de algunos pueblos nativos americanos, pero los europeos, asiáticos y africanos nadaban a braza. ¿Aporta algo esto o desluce en algo a la película? Absolutamente no, tal como sucede con las críticas detallistas que he mencionado antes.